Lo que creía vs lo que es.



Durante toda mi vida me prepare para el día que fuera madre, desde muy pequeña, imitaba a mi mamá y jugaba con mis muñecas. Mi objetivo era ser la mejor, la más amorosa, y divertida de las madres, con el tiempo vi que las heroínas de los libros eran excelentes mujeres completas  madres, esposas, emprendedoras, exitosas. Etc, y el ideal iba creciendo en aptitudes, y conocimientos, el ser madre era para mí, un papel de superhéroe, cuando vi a mis amigas ser madres, me creí en el lugar de poder criticar y pensar que yo no haría esto o aquello, que había mil cosas que nunca haría, y otras tantísimas que haría si o si.
Durante el embarazo me dedique a hacer muy bien la tarea y leer sobre todo lo que fuera maternidad, pues encontré más y más cosas para agregar a la lista y me creí preparadísima para el examen, los primeros meses fueron un caos, pero pensaba que me faltaría acostumbrarme, de a poco toda esa lista me fue frustrando, no podía cubrir ni la mitad, entre la mar de roles que debemos cubrir como mujer (esposa, hija, estudiante, emprendedora, amiga, madre.) y dentro de ser madre hay miles de roles, la presión de querer tener la casa ordenada, la comida sana, y económica. entonces me he visto haciendo eso que nunca quise, en casos de emergencia cocino esas cosas que no quisiera, o termino dejando que se acumulen los trastos, termino por no esperar a mi marido con buena cara y todos bañados y prolijos, todo lo contrario apenas llega, le doy el bebe y me pongo a intentar poner orden, a intentar bañarme, lo que termina en que el bebe se mete en la bañadera conmigo, y se hace tarde, no llegue a ocuparme de mí, (me depilo cuando puedo, en la madrugada cuando todos duermen, mi peinado es un moño alto o una trenza, el romanticismo que pretendía mantener se resume en un café en silencio para no despertar al niño, y la casa es una perfecta postal de caos. Resulta que me enojo seguido ando de mal humor, y desde hace muchísimo tiempo tengo sueño, mucho sueño, tanto que si me acuesto para dormir a mi bebe, yo también me duermo con él, o antes. Sé que debo ver el lado bueno y agradecer por él,  resaltar que me encanta pasar la tarde sentada en el piso jugando con mi hijo, que adoro ver como disfruta de comer aun que sea un plato de pasta con queso y se llena la carita de comida, que me encanta oír las llaves cuando mi marido vuelve del trabajo, y que espero con ansias no dormirme, para poder levantarme en silencio y tomar un café, mientras conversamos bajito con mi marido, que adoro y espero todo el día sus besos, que lamentablemente no son tantos, que a pesar del lio, los juguetes por el piso, los platos sucios, y el baño mojado amo mi casa, porque allí vivo los momentos más hermosos de mi vida. Pero no podría agradecer estos detalles si no existiera todo lo demás, la maternidad es un mundo de sensaciones, experiencias que solo se pueden conocer con la práctica, no importa cuántos libros, ni cuantas historias conozcas, cada niño y cada madre es única, y es hermoso el caos, si podes ver la luz en todo esto, si no el ser madre seria un ticket a manicomio. Por eso estoy segura de que el día en que una mujer se convierte en madre se debe olvidar de lo que cree saber, y de lo que supone que debe hacer y simplemente seguir la corriente, los niños no vienen con instructivos, nadie más que una misma sabe que es lo que debemos ser y hacer.

1 comentario:

  1. Me encanta y me hace acordar a un libro sobre crianza que se llama "aprendi a ser madre" que habla de que cuando te das cuenta ya nadie tira juguetes, nadie duerme, y nadie desordena.. y te das cuenta de que esos años que renegaste se fueron y desearias que vuelvan... Te hace pensar en no perderlos renegando!

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